ACCIÓN DE LAS LEYES DIVINAS
Las Leyes Divinas o Leyes Universales Rigen todo lo que existe, son anteriores a todo Aspecto Divino o Manifestación Divina y sostienen la Armonía del Universo con Perfección Absoluta. Nada escapa a ellas, la Vida, la Conciencia y el Proceso Evolutivo de todos los seres están contenidos en su acción.
El ser humano forma parte de este Orden Universal, aunque muchas veces no pueda percibirlo, debido a la influencia del ego humano, transitorio y limitado, que genera la sensación irreal de separación del Orden Divino. Sin embargo, el sentido de la Evolución Espiritual consiste en Reintegrarse conscientemente a la Divinidad, Vibrando en Armonía con las Leyes, que como veremos, en su Acción se manifiesta a través de todos los seres creados que somos infinitesimales de la Divinidad.
Cuando un ser trasciende el ego humano mediante el Amor, la Fe y la humildad, su vibración se eleva, en ese estado, su Voluntad, su Fuerza Espiritual y sus Capacidades Divinas Afloran en Acción-Amor, Resonando con la Vibración del Amor Divino Universal. Es allí que el Ser en Conciencia de Unidad Divina, logra Manifestar la Ley a través de su propia Acción Amor Voluntaria.
Este estado puede expresarse como el “Yo Soy”, como Infinitesimales del Todo, que Somos Divinidad. Siendo así las cosas, el ser humano se convierte en un Canal consciente dentro del Movimiento Universal de la Vida, permitiendo que la Divinidad se manifieste con la menor interferencia posible de ego humano.
Entonces, Ser en Divinidad implica Ser en la Ley y actuar de acuerdo con ella. Esto no ocurre de manera aislada, los seres que vibran en Amor se Unifican entre sí, aun sin conocerse físicamente, formando Focos Espirituales de Acción, unidos por afinidad vibratoria y por la Resonancia Conjunta en el Amor Universal.
Tengamos en cuenta que uno de los actos más simples y accesibles para todos es la oración, entendida como una Acción consciente de Amor hacia otro u otros seres. Orar verdaderamente no es pedir desde el ego humano, sino desear para el otro el mayor bien posible desde la Consciencia Espiritual.
Desde el Conocimiento Espiritual se nos enseña que, al pedir por alguien que sufre, no corresponde pedir la eliminación del dolor, ya que el dolor puede tener una finalidad Evolutiva. Lo esencial es pedir que ese ser reciba la ayuda necesaria para atravesar su experiencia sin rebeldía, con paz interior, comprensión y fortalecimiento espiritual. La ayuda llega siempre de acuerdo con la Sabiduría perfecta en la Acción de las Leyes.
Leamos a continuación los siguientes párrafos del Conocimiento Espiritual de Madú Jess que hablan sobre la oración que realizamos por los seres que están sufriendo:
“Pedir por un ser que está sufriendo es nuestro deber de hermano, en el aspecto humano y también en el aspecto espiritual. Debemos Pedir por ese ser que está sufriendo, pero no debemos Pedir que se suprima el dolor, sino que debemos pedir la Ayuda Superior para que ese ser pase el dolor sin revelarse, y si es que no está en condiciones de llegar a pasarlo sin revelarse que se alivie, para evitarle llegar a la rebeldía que le haría mucho daño Espiritualmente porque lo obliga a nuevas encarnaciones dolorosas.”
“Vemos que nosotros no estamos en condiciones de saber qué es lo que se oculta detrás de ese dolor, pero si estamos en condiciones de “sentir” el dolor de hermano y el peligro en que un hermano puede estar en un trance de dolor desesperado. Nuestro deber es ofrecernos al Cristo, para que utilice nuestra capacidad Espiritual de ayuda para ese hermano que está sufriendo, aliviándole el dolor; no para que él no sufra el dolor sino para aliviárselo, a fin de qué, ese dolor continuado no signifique una intensificación de su necesidad de Karma dolorosa más adelante; o para que llegue a ese ser la paz interna, la comprensión, que le permita pasar ese trance doloroso sin perjudicarse Espiritualmente. Es decir que nuestro Pedido no debe ser para evitar un dolor físico sino para ayudar a ese Espíritu, en esa circunstancia dolorosa que le corresponde vivir.”
“Como ya hemos dicho, a algunos le ayuda le llega a suprimiéndoles el dolor o resolviéndole sus problemas y, a otros les llega haciéndole comprender la necesidad de dolor o dándoles conformidad. Eso depende del grado de Evolución que tengan los seres; como nosotros lo ignoramos, no podemos señalar el camino sino debemos Pedir la ayuda para ese hermano, en ese trance doloroso, pero siempre debemos Pedir.”
“Si tenemos en cuenta que siempre es la Ley la que Obra, podríamos suponer que nuestro pedido es inútil porque, pidamos o no pidamos, la Ley obrará. No, porque nosotros estamos en la Ley, formamos parte de la Ley y, por lo tanto, podemos, si estamos en las condiciones debidas, “Actuar como Ley”.”
“Estos conceptos, lógicamente, no son para dar en los primeros cursos, pero son conceptos en los cuales debemos ir “entrando”. El concepto de que somos utilizados por la Ley, es un concepto que ya debemos ir superando, nosotros Somos en Dios, Dios es Ley, Somos en la Ley. Pongamos todo el poder desarrollado hasta ahora, es decir, nuestras Fuerzas adquiridas, para Vibrar a tono con la Ley, que ya sabemos que es Amor, es decir, para Vibrar en Amor. No siendo que la Ley “nos utiliza” sino que “nosotros Actuamos”, recibimos en nosotros su “Respuesta”, es decir que, “Actuando” obtenemos Progreso como “Respuesta” de la Ley.”
“Así pues en todo momento debemos siempre preocuparnos por el dolor ajeno y “Actuar” dentro de la Ley, para el Bien de quienes están sufriendo. Los efectos de nuestra “Acción” de Amor le llegarán en la forma o por el camino que, aun cuando nosotros lo desconozcamos, será siempre el mejor para él. Beneficiamos ese ser, pero en realidad, nos beneficiamos a nosotros mismos; de modo que no podemos permanecer ajenos al dolor de nadie, no solamente por el que sufre sino también por nuestro propio bien. Nosotros debemos entregarnos a la Ley, es decir, Vibrar con la Ley y “Actuar” en la Ley.”
“Se nos dice que es nuestra Fuerza la que “Actúa”, porque nuestra Fuerza Espiritual, a través de nuestro deseo de Bien para el que sufre, se armoniza vibratoriamente con la Fuerza Universal, con la Ley y, entonces, la Ley Actúa en determinada forma, por nuestro deseo.”
“Esta explicación nos llega ahora porque, como estamos en el periodo de la Acción y de la Realizaciones, este concepto nos es imprescindible para que sepamos que cuando “Actuamos” nosotros Vibrando en Amor, Actúa la Ley y que nosotros Actuamos en la Ley. Es decir que nadie es nada por sí mismo y que para ser “Actuantes” debemos estar en la impersonalidad, si no estamos en la impersonalidad, no podemos “Actuar” en el sentido Puro Espiritual. Este concepto no puede darse en un principio, porque no puede ser interpretado en su Verdad si no se tiene la preparación necesaria.”
“Cuando, en el deseo de Servir, anulamos nuestra personalidad, nuestro yo humano, y entramos en nuestro Yo verdadero, que Vibra en armonía con el Todo, entonces Actúa el Todo, pero hemos sido nosotros quienes hemos requerido esa Acción.”
“Al armonizarnos vibratoriamente, ya no actuamos en forma individual, sino que entonces, es la Ley que Actúa y no nosotros. Nosotros actuamos sólo en el momento en que lo hemos deseado. Es nuestro deseo de Bien para ese ser, expresado en lo íntimo; ese deseo se refleja nuestro Yo verdadero y, entonces, es como si la Ley nos absorbiera Vibratoriamente, Realizando acorde con ese deseo nuestro de Bien y Su Sabiduría, Amor y Justicia Perfecta.”
Pensemos que la Ley siempre actúa, pero nosotros también somos parte de ella. Cuando un ser alcanza la preparación necesaria que significa Espiritualización y Sutilización, puede Actuar en el sentido de la Ley, no como instrumento pasivo, sino como Infinitesimal Divino en Acción Consciente. No es que la Ley “nos utilice”; desde la Manifestacion de nuestra Esencia Divina Somos en la Ley, Somos en Divinidad, y al Vibrar en Amor, nuestra Acción se integra al Movimiento Evolutivo de la Vida Universal desde nuestro Yo-Soy, Yo como Infinitesimal de la Divinidad, Soy como Manifestacion de nuestra Esencia Divina que Es Divinidad.
Cuando el deseo de bien hacia otro ser, es sincero, la Fuerza Espiritual personal se Armoniza con la Fuerza Divina Universal, en ese punto, la Ley actúa a través de ese deseo puro, manifestándose de la forma más adecuada para ese ser, aunque el camino de esa ayuda nos resulte desconocido.
Este actuar requiere impersonalidad y trascendencia, porque mientras predomine la personalidad o el interés propio, no es posible una Acción Espiritual Pura. Al entrar en el Yo verdadero — Que Es Esencia Divina que Vibra en Consciencia de Unidad con el Todo—, en ese estado de consciencia, la Acción deja de ser individual y pasa a ser expresión directa de la Ley en Foco Unificado Actuante.
La Mente Divina Universal, que todo lo abarca, irradia constantemente su influencia a través de los planos de experiencia a través de las Mentes Jerarquías Guías, todo ser que logra Resonar con el Amor Divino Universal, se convierte en un punto de atracción e irradiación, colaborando activamente con el Movimiento de la Vida Universal. Así se forman, en todos los niveles de la existencia, Alianzas Espirituales de Amor en Acción, Alianzas Guiadas por el Cristo que actúan como Canales de Fuerzas y Vibraciones destinadas a sostener el Movimiento de la Vida Universal.
Comprender estos principios ofrece a los seres humanos convertirnos en un punto de apoyo para la Vida Universal, integrándonos a Focos de Acción Espiritual mediante nuestra voluntad, nuestro Esfuerzo Evolutivo y nuestra decisión de Vibrar en Amor, en Armonía con las Leyes que Todo lo Rigen.