COSMOS Y SUTILIZACION

Al sutilizarnos y para sutilizarnos debemos comenzar a tomar contacto con la Esencia Espiritual que es común a Todo lo que Existe y de la que somos aspecto infinitesimal emanado de la misma. Para ello debemos trascender la influencia en nuestra consciencia de nuestro ego, de la materia y lo humano en la medida que ello impida la Manifestación de nuestra Esencia Divina.

Como hemos visto en el Conocimiento Espiritual de Madú Jess, Somos Irradiación en una determinada Tónica de la Vibración Divina que nos constituye en un Ser, somos parte infinitesimal del Todo Divino del cual brotamos, el cual integramos, con el cual Resonamos y al cual nos vamos a Reintegrar como Elemento Actuante en Amor.

La Divinidad es El Todo Existencial, es Vida Unificada Resonando en Vibración Amor, en Planos Divinos sus Chispas Crísticas Actuantes están Fusionadas en Amor en Eterna Identificación con la Vibración Divina, si desde nuestra Esencia Divina buscamos percibir al Movimiento de la Vida universal y buscamos conectarnos al mismo con nuestra Nota Primordial con la que Fuimos Creados, desde lo humano podemos Manifestar, aquí en nuestro planeta, el Aspecto que nos corresponda del Concierto Divino Universal que corresponde por destino Divino a nuestro mundo.

El Cosmos que vemos como el hogar de nuestro planeta y nuestro, es el ámbito del Universo en el que el Movimiento de la Vida Universal se manifiesta en nuestro plano físico y Es Movimiento-Vida Universal, Vida que acompaña a la Vida Evolucionante que somos. 

Cuando vemos los astros, las estrellas y los planetas, estamos viendo en ese maravilloso escenario inconmensurable, aquello que la Divinidad Creadora Manifestó en Vida, para que los infinitesimales de sí misma que somos los seres creados, experimentemos vidas sucesivas en diferentes planos para desarrollar nuestras Capacidades Divinas. Ello nos demuestra como el Amor Divino nos provee siempre de todo aquello que necesitamos en toda nuestra Trayectoria Evolutiva.

Por lo tanto, al ver el Cosmos podemos percibir una Manifestación del Todo Divino del que Somos Infinitesimales y que irradia sobre nosotros Fuerzas, Vibraciones y Energías que necesitamos para Sutilizarnos y Elevarnos Espiritualmente.

Veamos en los siguientes párrafos de las Fuentes del Conocimiento de Madú Jess Aspectos de nuestra relación con el todo que se hacen presente en nuestra consciencia al avanzar el proceso de Sutilización de la humanidad: 

“Un velo comienza a levantarse y es menester prepararse para los grandes conocimientos que os serán dados, con purificación constante de vuestra mente, de vuestra alma y vuestro cuerpo. Nunca olvidéis esta necesidad imprescindible, por cuanto de otra forma, el conocimiento aun cuando llegará os resultaría perjudicial.”


“Pensad que poco representáis como persona humana y olvidar todo descontento, todo temor, todo deseo humano, para armonizarlos completamente con la necesidad del espíritu y del alma. Sentíos, a menudo dentro de lo que todo lo abarca y todo lo representa.”


“Unidad omniabarcante y así os sentiréis molécula de la molécula y así vuestros temores, vuestras dudas, vuestros celos, vuestros disgustos, vuestros errores desaparecerán disgregados en ese mar del universo, donde la vibración del Uno desintegra la vibración del yo humano y fusiona los Egos. Desintegraos humanamente para uniros al Gran Todo en el cual siempre seréis y siempre Viviréis.”


Lo mencionado constituye nuestra ansiada Meta Evolutiva, que se ve limitada por la preponderancia del ego que nos ata a reclamos humanos y materiales, que se constituyen en fuertes pulsiones movilizadas desde nuestro egocentrismo, que limita la Capacidad de manifestación en lo humano de nuestra Esencia Divina.

La trascendencia de nuestro ego y los aspectos materiales nos permite Elevarnos y Sutilizarnos, nos permite estar en condiciones de Conexión Espiritual para Canalizar Vibraciones y Fuerzas Divinas a través del Cristo para su Irradiación y Proyección hacia lo humano.

Veamos ahora en estos otros párrafos de las Fuentes del Conocimiento de Madú Jess, unas enseñanzas que nos permitirán comprender aquello que del contacto con el cosmos podemos recibir para comprender la realidad de la vida: 

“Todo lo que conforma vuestra vida humana, todo lo que constituye el mundo que podéis ver, sentir, palpar es claramente apariencia, es solamente reflejo de la verdad; así como son reflejo de la verdad vuestros sentimientos humanos, aun aquellos más puros, así como son reflejo de la verdad vuestros pensamientos humanos, aun aquellos más sutiles.”


“Vuestro Mundo es sólo apariencia; apariencia que muestra la Verdad, que muestra lo Verdadero, con más o menos deformación, con mayor o menor exactitud. No existe en vuestro Mundo nada que sea real; solamente en la esencia de vosotros mismos, en la Esencia de los seres que viven en el Mundo existe la Verdad, lo Verdadero, porque lo Verdadero es la Esencia Espiritual que anima todas las “formas”, todas las apariencias que en vuestro Mundo experimentan.”


“Cuanto más os eleváis en un sentimiento, cuanto más os eleváis en un pensamiento y en una idea, más ese sentimiento y más esa idea se sutilizan, y es en ese trayecto de sutilización que va adaptándose a la Verdad, asemejándose más y más a la Verdad, que se expresa como “forma” en vuestro Mundo, que es Mundo de “formas”.”


“Cuántas veces los hombres habéis creído que amáis lo máximo que es posible amar...! ¡Cuántas veces habéis supuesto que al sacrificar vuestras vidas estabais demostrando lo sublime de vuestro amor...!, sin embargo, estabais equivocados; porque destruir su propia “forma” no es Amar, Amar es dar de sí todo para el Bien del ser amado, dar de sí todo para el Bien de los demás.”


“No es Amor verdadero el que se profesa con exclusividad a una persona procurando obtener reciprocidad. Ese es amor humano, amor que da con la esperanza de recibir, amor que se brinda deseando la reciprocidad. El Amor verdadero sólo desea darse, sólo ansía ofrendarse, pero no en una ofrenda inútil como es la de ofrendar la propia vida solamente para demostrar que se ama, sino ofrendarse, día a día, minuto a minuto, para el Bien y la felicidad de los demás, sintiendo la íntima satisfacción de poder darse por Amor.”


“Cuánto debe cambiar el sentir y el pensar de los hombres para poder llegar al sentimiento y al pensamiento Verdaderos...!, las costumbres, los milenios y milenios de vida equivocada, han hecho formar a los hombres conceptos erróneos, sobre los cuales ha evolucionado toda la vida vuestra.”


 “Solo aisladamente han aparecido seres que vivieron constantemente en la dádiva de sí mismos, olvidados de sus conveniencias, olvidados de sus necesidades, de sus deseos, de todo lo que no fuera Trabajar constantemente y muchas veces ignoradamente para el Bien de los demás.”


“En la Ciencia ha habido muchísimos seres que vivieron en constante dádiva de sí mismos, buscando el Bien de los demás, aun cuando experimentando la profunda satisfacción de trabajar en la Ciencia, lo que para ellos constituía la meta y el único placer de su existencia. Si bien esos seres se brindaron para el Bien de los demás, también lo hicieron por la propia satisfacción de trabajar en lo que a ellos mismos satisfacía. Eso es, sin embargo, lo máximo que el hombre ha podido dar; y ha sido el único camino por el cual los seres, aun siendo Espíritus Elevados encarnados, han dado a la Humanidad su vida de constante sacrificio, pero asentada en el constante placer de trabajar en lo que a ellos mismos les satisfacía íntimamente.”


“Hace milenios y milenios, otras civilizaciones poblaban vuestro Mundo. Seres semejantes a vosotros, con aspectos que podrían describirse como pertenecientes a una raza desaparecida, buscaban afanosos la razón de su existir; reunidos en comunidades fraternas, querían desentrañar el misterio de la Vida. Guiaba a esos seres un anciano de extraña energía interior, cuyo origen era desconocido para quienes se habían agrupado a su alrededor. Ese anciano conocía perfectamente la extraña lengua que esos seres hablaban y conocía, también, el pasado de todos y cada uno de ellos.”


“Ese ser llevó a aquellos seres a vivir en la montaña; montaña no rocosa, sino intensamente arbolada, y construyeron su “Templo Hogar”. En ese Hogar todos trabajaban para la comunidad y vivían felices, en la esperanza creciente de adquirir el saber que les permitiera conocer la Realidad del existir. Era un Templo sencillo y desnudo, era un Templo perfectamente iluminado, en el cual el Sol, la Luna y los Astros se reflejaban en un enorme estanque, que ellos mismos construyeron desviando hacia allí el hilo de un arroyuelo. El ritual sin ceremonias llevaba a esos seres, guiados por el anciano, tres veces en el día a contemplar los astros reflejados en el agua.”


“Al contemplar el Sol, él levantaba sus brazos, y con breves palabras, pronunciadas con cierto énfasis y en un tono diferente a lo usual y que ellos no entendían, “Canalizaba” la energía del Sol que ellos recibían a través de su reflejo en el agua. En noches de Luna llena, una ceremonia similar atraía a sus discípulos la energía de la Luna y, en noches sin Luna, las Estrellas se miraban en el espejo del agua y un canto dulcísimo salía de la garganta del anciano, canto que variaba en su tono y en su expresión según fueren los Astros que se reflejaban en el estanque. Unas veces eran a un Astro y otras a otro Astro, y así, esos seres fueron recibiendo la energía, que cada uno de sus órganos, ligados misteriosamente con el Astro invocado, absorbía intensamente.”


“En el correr del tiempo esos seres fueron sintiéndose renovados. Su aspecto exterior parecía rejuvenecido y su aspecto interior estaba rejuvenecido, fuerte y vigoroso y su alma purificada. No sentían ya la curiosidad y el deseo egoísta de conocer el origen de su existir para aprovechar en su beneficio el Conocimiento; por el contrario, sentían en sí mismos la Vida palpitando intensamente, pero la Vida en expresión más elevada y más sutil; la Vida que les unía a lo Superior haciéndoles olvidar que eran seres humanos para sentirse, más y más, Espíritus, más y más unidos al Sol, a la Luna, a las Estrellas, como si el Sol, la Luna y las Estrellas estuvieran, con ellos mismos, en un inmenso mar en el que todos eran iguales.”


“El anciano les había prometido Enseñarles el secreto del “existir”, Enseñarles la Realidad de su propia Vida y, pasado un cierto tiempo, reunió a todos sus discípulos para decirles: ya sabéis cuál es la Realidad de vuestra Vida, la Esencia de vuestra Vida es el Todo del cual formáis parte. La Vida no os pertenece en particular, la Vida no es vuestra, vosotros Sois la Vida, porque estáis en Ella, la Vida es Todo, y en ese Todo estáis vosotros al igual que el Sol, que la Luna y que los Astros; Todo es Uno y vosotros formáis ese Uno, vosotros Sois en ese Todo.”

“Así es posible comprender la Vida. Cuando más descendéis más os alejáis de esa posibilidad de comprenderla; porque más reclaman vuestras fuerzas, vuestra atención, vuestra dedicación el aspecto de “forma” aparente que os rodea. Cuando más descendéis a lo físico, a lo humano de vuestro mundo, más os alejáis de esa Verdad en la cual estáis y Vivís; esa Verdad en la que Sois. Para vivir en Ella es menester restar más y más importancia a todo lo aparente que os rodea y entrar en ese Templo interno, a través de la meditación. Ello os permitirá uniros a Vuestra Verdad, uniros al Universo en el cual Sois un minúsculo “punto”. En el Universo que os une a todos con Todo lo que en Él existe y, por lo tanto, os demuestra la verdadera Fraternidad Universal, a través de la cual podéis sentir Todo y, lejos de la cual, os sentís “nada”.”


“¿Qué debéis absorber de esta Enseñanza...?, la realidad de vuestra pequeñez humana y la Realidad de vuestra inmensidad Espiritual. La pequeñez humana no debe jamás absorber vuestra energía alejándoos de vuestra Realidad Espiritual. La pequeñez humana es sólo un instrumento al servicio de vuestra Grandeza Espiritual. No debéis permitir jamás en vuestra vida que lo pequeño domine y debilite lo grande, que lo aparente deforme la Realidad de vuestra Vida y os aleje de la Realización que os corresponde.”


“Sois grandes y pequeños y seréis grandes o pequeños según lo que vosotros mismos elijáis. Grandes si utilizáis lo pequeño para realizar vuestra necesidad Espiritual; pequeños si olvidáis vuestra necesidad Espiritual para realizar solamente lo humano.”


“El Sol, la Luna y los Astros no están donde están al alcance de vuestras miradas besándoos con sus rayos, con su luz, con sus Vibraciones, porque una casualidad –que no existe– los hayan puesto donde están. El Sol, la Luna y los Astros están en íntima relación con vosotros, física y Espiritualmente, y cuanto más améis al Sol, a la Luna y a los Astros, más fácilmente os armonizaréis con ellos y más fácilmente también podrán, sus rayos, su luz, sus Vibraciones actuar benéficamente en vuestro cuerpo, en vuestra alma y en vuestra mente.”


“Armonizándoos con los Astros, con el Sol y con la Luna, en este Mundo en el cual vivís, lograréis una energía física, mental y emocional armónica con la fuerza y energía de vuestro propio Espíritu, y eso os permitirá desarrollar perfectamente vuestra vida humana llevándola por el sendero verdadero de la propia Realización Espiritual. Para ello sólo es menester: Amor Universal y Fe absoluta en la Realidad de la Vida que os rodea, sin que la veáis y que os guía cuando así lo deseáis.”