INFLUENCIA DEL NARCISISMO EN EL ESTADO DE CONSCIENCIA

En el transcurrir de la vida humana, en lo que constituye la dinámica intrapsíquica y subjetiva de los seres humanos, el proceso psíquico que aúna en un todo coherente a todos los contenidos constituidos por, los estímulos físicos recibidos de lo externo a través de los órganos de percepción, vale decir las sensaciones físicas y las respuestas internas como son las emociones, los pensamientos, sentimientos y las interpretaciones sobre uno mismo, los demás, la vida y el mundo, conforman la consciencia humana convencional.

La consciencia humana convencional da origen al saber convencional humano compartido por toda la humanidad, podría decirse que es el ámbito consciente desde donde estamos influenciados por la vibración del mundo, vibración que a su vez alimentamos con ese mismo estado de consciencia a través de nuestro pensar, sentir y actuar, vale decir con nuestra Vibración. 

Nuestra psiquis tiene la capacidad de percibirnos a nosotros mismos, percibir la vida, el mundo y los demás, tenemos también la capacidad de ampliar dicha percepción hacia aspectos transpersonales, espirituales humanos y de “extendernos” hacia aspectos Cósmicos, Universales, Divinos y bajo la influencia de esos aspectos elevar la calidad vibratoria del estado de consciencia humano convencional antes descripto que significa sutilizarnos. 

Esta capacidad de nuestro espíritu, que puede ser desarrollada y ampliada desde nuestro nacimiento a la vida física, nos permite en el diario vivir, conocer todo el compendio de estados mentales, emocional-sensoriales, afectos, pulsiones y reclamos que como seres humanos tenemos, muchos de ellos inconscientes y que debemos elevar para alcanzar una manifestación de los mismos más sutil, que sea afín a la Calidad y Capacidad Potencial de la Esencia Divina que nos constituye.

Pensemos que el ámbito de experiencias en el que en un planeta físico se desarrollan todas las relaciones familiares, interpersonales y sociales de todo tipo, constituye una maravilla de la Creación Divina, ese ámbito es Guiado por Mentes Superiores y en su Aspecto Infinitesimal-Constitucional se encuentran presentes, todas las Energías Divinas y Vibraciones necesarias para que se dinamicen todas las funcionalidades requeridas para todas las experiencias que debemos realizar los seres encarnados, que por punto de evolución y karma deben estar allí presentes. (Recomendamos leer nuestro documento el Gran Mana).

Dicho ámbito Experiencial, de acuerdo a nuestro estado de Consciencia, puede ser en función de las vibraciones que atraigamos, la Verdad Evolutiva Universal experimentada en estado de felicidad verdadera o ser ilusorio e Irreal en estado de desdicha y carencia espiritual, aunque lo ilusorio y lo irreal pueda ser interpretado como falsa felicidad sensorial. 


Para trascender lo Ilusorio y vibrar humanamente bajo la Guía de la verdad, es necesario dar un salto cuántico de conciencia, alcanzar un despertar consciente, un despertar a la Verdad Universal, al Amor Divino Universal, a través de atraer aquellas Energías que conectan a cualquier ser con la Fuente que es la Divinidad. 


En dicho proceso voluntario interno de cada ser humano, a través del que se busca la Conexión con las Fuentes Universales que Guían y Alimentan la vida humana con Energías que impulsan su bienestar, aquellos aspectos psíquicos que atraigan energías y vibraciones negativas se convierten en un factor de entropía para uno mismo y para los demás con quienes nos relacionamos.  Como enemigos del cambio consciente necesario para acceder al estado de Ser en Divinidad en Consciencia de Unidad, podemos mencionar al egocentrismo y aún en mayor medida al narcisismo. 

Con el objetivo de poderlos identificar en nosotros mismos, a continuación, los describiremos y señalaremos las diferencias entre ambos para luego profundizar el narcisismo, comprendiéndolo como un factor psicológico de imperiosa necesidad de trascendencia por los nocivos efectos que produce en la psiquis y en la manifestación de la Esencia Divina en nuestra consciencia humana. Ambos en estado patológico producen una fuerte limitación a la asimilación de aquellas Fuerzas Espirituales Superiores que en el estado de Encarnación se requieren para lograr el máximo beneficio espiritual en la presente vida humana.

Ciertas experiencias tempranas o no, pueden ser para nuestras psiquis perturbadoras y llevarnos a estados de necesidad, desequilibrio o fijaciones que generen entropía en nuestra consciencia y afectar áreas de nuestra vida y de nuestro desempeño.

La diferencia entre narcisismo y egocentrismo se encuentra en la profundidad y gravedad del trastorno y el tipo de necesidad psíquica patológica que el ser humano padece en función a la percepción de sí mismo.


DEFINICIÓN DE NARCISISMO

Es un trastorno de la personalidad (cuando es intenso y persistente) caracterizado por una autoimagen grandiosa, una necesidad excesiva de admiración y una falta de empatía hacia los demás.

Suele formarse en la infancia temprana, como una defensa ante carencias afectivas o sobrevaloración excesiva. El niño aprende a sostener una identidad basada en la imagen y el reconocimiento externo.

Los rasgos principales son, necesita validación constante, no tolera las críticas ni la frustración, utiliza a los demás como extensión de su propia imagen, puede mostrarse encantador, pero su interés es utilitarista, su autoestima es frágil aunque aparente lo contrario.

 

DEFINICIÓN DE EGOCENTRISMO

Es una actitud o rasgo del pensamiento, no necesariamente patológico, en la que una persona interpreta la realidad desde su propio punto de vista y le cuesta ponerse en el lugar de los otros. Es natural en la infancia (por necesidad del desarrollo), pero en adultos refleja inmadurez emocional y falta de empatía.

El egocéntrico cree que sus ideas o deseos son los más importantes, le cuesta reconocer puntos de vista distintos, no necesariamente busca admiración ni manipula y puede mejorar con autoconocimiento y experiencia.

A continuación, profundizaremos el narcisismo desde diferentes corrientes de pensamiento:

NARCISISMO DESDE LA PSICOLOGÍA 

En psicología, el narcisismo se refiere a un patrón de auto utilización de la energía psíquica en búsqueda de admiración que se traduce en falta de empatía con los demás. Puede presentarse como un rasgo de personalidad normal, que se convierte en deficitario debido a la necesidad de elevar la autoestima y la autovaloración, o como un trastorno de la personalidad patológico cuando se manifiesta como aspecto predominante de la personalidad.

Todos tenemos un narcisismo sano que implica un amor propio equilibrado,  autoconfianza y una autovaloración necesaria, mientras que el narcisismo patológico implica la necesidad constante de validación, con conductas de manipulación, grandiosidad y desprecio hacia los demás.

Freud fue quien introdujo el término en la psicología moderna, en su ensayo “Introducción del narcisismo”, donde definió el narcisismo como una etapa normal del desarrollo en la que la energía psíquica se dirige hacia el propio yo, antes de orientarse a los objetos externos, para interiorizar los estímulos aislados y las respuestas internas a los mismos que la psiquis en formación experimenta.

Distinguió dos tipos de narcisismo, el primario como una fase normal del desarrollo infantil, donde el niño se ama a sí mismo antes de amar a otros y el narcisismo secundario, como una respuesta patológica en que la energía psíquica se dirige al yo producto de frustraciones o heridas, que generan la necesidad de una auto idealización con desinterés por los demás.

NARCISISMO DESDE LA PSIQUIATRÍA

En el DSM-5 (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales), el Trastorno Narcisista de la Personalidad (TNP) se caracteriza por sentimientos de grandiosidad o superioridad, fantasías de éxito, poder o belleza ilimitados, necesidad excesiva de admiración, falta de empatía, actitudes explotadoras en las relaciones, envidia hacia otros o creencia de ser envidiado y conducta arrogante o altiva.

NARCISISMO DESDE LA PERSPECTIVA HUMANISTA Y TRANSPERSONAL

Autores como Carl Rogers o Abraham Maslow lo vieron como una distorsión del proceso de autorrealización, donde la energía vital queda atrapada en la autoimagen y no fluye hacia el amor, la creatividad y la empatía. En la psicología transpersonal, se entiende como una identificación excesiva con el yo, que impide el contacto con la Conciencia Superior o el Ser esencial.

DESCRIPCIÓN DE UNA PERSONALIDAD NARCISISTA

El narcisista no se ama verdaderamente así mismo, el narcisista se admira, su yo depende de las respuestas externas enviadas por otras personas, situaciones o la misma realidad y que alimentan de alguna manera su necesidad patológica de autovaloración, esto es lo que se denomina suministro narcisista. Espera de los contenidos o proyecciones de su propia autovaloración que envía a otros, un suministro para su necesidad patológica.

En su interno existe una sensación inconsciente de vacío, vergüenza o carencia de amor auténtico, que pudo haber sido originada por vínculos tempranos que no validaron su ser y por ello necesita “reabastecer” continuamente su autoimagen a través de la admiración y la atención de los demás, manipulando personas y situaciones para conseguirlo.

Los seres cercanos no son percibidos como personas con existencia emocional propia, sino como extensiones del yo o fuentes de suministro narcisista, si lo admiran y refuerzan su creencia patológica de grandiosidad, los idealiza, si lo critican o lo confrontan, los devalúa o los descarta. Este ciclo de idealización y devaluación mantiene su frágil equilibrio interno con el suministro que busca de los demás o de lo externo.

Cuando el otro muestra autonomía o cuestiona su poder, el narcisista re experimenta su herida temprana y reacciona con frialdad, ira o retraimiento emocional. Suele usar estrategias inconscientes como el Gaslighting (hacer dudar al otro de su percepción), atribuir sus propios defectos o intenciones al otro) o el silencio punitivo o retiro afectivo.

En términos espirituales, el narcisista absorbe la energía emocional ajena para mantener su autoimagen, cuando esa energía le falta por rechazo o distancia del otro, cae en estados de vacío, apatía o rabia.

Su vibración se sostiene sobre el “reflejo” externo y no sobre la fuente interna del Amor o la conexión espiritual positiva, por eso, desde una mirada espiritual, el narcisismo representa una desconexión del Ser con su Esencia Divina.

POSIBILIDAD DE TRANSFORMACIÓN

Solo cuando el narcisista logra reconocer su vacío sin justificarlo, puede comenzar un proceso de autoconciencia, si la herida narcisista se acepta y se resignifica, puede nacer la empatía real, trascendiendo su vulnerabilidad inconsciente, alcanzando así el amor y una autoaceptación genuina.

Desde el punto de vista espiritual, esto implica revertir el flujo del amor, pasar de solamente absorber para sobrevivir, a irradiar para ser. El origen temprano del narcisismo se sitúa en los primeros años de vida, dentro del desarrollo emocional y afectivo del niño. Su raíz no es necesariamente patológica, todo ser humano pasa por una etapa narcisista normal, que luego puede transformarse en un rasgo leve o en una estructura defensiva, según la calidad del vínculo con las figuras de apego.

ESPIRITUALIDAD Y NARCISISMO

Sabemos por el Conocimiento Espiritual de Madú Jess, que el Amor Divino que la Divinidad Irradia al Todo Existencial, del Todo debe por Ley ser también Irradiado. Esa Circularidad Universal acrecienta el Universo en Amor y Es lo que da origen a Todo lo que existe, porque en la Unificación en Amor se encuentra el Principio Primogénito del Genesis Divino, vale decir de Todo aquello que para cumplir Propósitos Divinos Universales que son incomprensibles para nuestra mente humana, debe ser Emanado desde el Foco-Amor increado. 

Por Ley de Amor, todo aquello que Es Infinitesimal de la Vida, vale decir  la infinitud de Chispas Cristicas en Planos Divinos y toda la Creación, que es emanación constante de seres, que desde la Divinidad siguen la Elíptica Evolutiva hasta Reintegrarse, deben Tener Amor por todo lo que existe y dentro de todo lo que existe, todos los seres del universo debemos amarnos también a nosotros mismos. 

Recordemos lo que Jesús el Cristo dejó como enseñanza cuando dijo “Amar a Dios por sobre todas las cosas y al prójimo como a sí mismo”, el Amor que debemos tener hacia todo nos incluye a nosotros mismos, lo que significa que sería un “Amor propio Sano y Equilibrado”, a diferencia de cuando nos amamos más a nosotros mismos en detrimento de los demás, que sería un amor propio que no cumple con la Ley del Amor y por lo tanto ingresa en el espectro de lo negativo y no permite la circularidad antes mencionada, porque queda el Amor retenido en nuestro yo transitorio humano.

Si una herida en nuestro yo en formación, nos impulsa a que nuestra consciencia quede fijada a la misma y toda nuestra Energía Vital, es inconscientemente obligada a ser direccionada a la compensación de esa herida narcisista, que demanda de nosotros mismos, constante dedicación para ser enaltecidos, validados, admirados y/o reconocidos, entonces desde ese déficit en que incurre nuestra psiquis, nos veremos obligados a ingresar sin darnos cuenta, a un espectro de energías fuera del ámbito de la Luz que todo ser necesita para desenvolverse positivamente en la vida humana. 

Veamos a continuación y analicemos las siguientes palabras de Martha, hija y discípula de Madú Jess: 

“Cada uno de nosotros tenemos en común nuestro origen y nuestro destino, tenemos también en común nuestra esencia, pero fundamentalmente tenemos también en común, y esto, jamás lo olvidemos, una gran fuerza de acción, un Poder.”


Ese Poder y esa Gran Fuerza de Acción que menciona Martha, reclama de nosotros que Todo el Amor que recibimos de la Divinidad, lo irradiemos a todo lo que existe y aquellos aspectos que se convirtieran en una limitación para ello sean trascendidos, superados y sanados. 

“Poder de creación, aunque no se trata de que tengamos la capacidad de crear vida, Nosotros no creamos vidas, pues somos Creados por la Divinidad, pero sí creamos constantemente, lo sepamos o no, con nuestra mente, con nuestro deseo, nuestras intenciones, hechos y circunstancias en nuestra propia vida y en la vida de los demás, hechos y circunstancias cuyas consecuencias, según hayan sido inspiradas en el amor o el egoísmo (anti-amor) por Ley Divina de causa y efecto, a nosotros volverán proporcionándonos la sabiduría que nuestro espíritu necesita en su trayectoria de experiencias, no lo necesita por su esencia sino por transitar su Camino Evolutivo, Camino Evolutivo para aprender a Amar en toda y cualquier circunstancia y para desarrollar infinitamente su Poder inherente, que es el Poder del Amor.”


Vemos claramente que nuestro Amor requiere Incondicionalidad, para que nuestra interno siempre atraigan hechos y realidades positivas sobre la vida de los demás y no que aquellas heridas que tengamos impliquen un perjuicio para ellos.

“De qué se trata nuestro Camino Evolutivo de aprender a amar y de crear armonía y felicidad, de inducirla a nuestro paso, Acrecentando el Amor en el   Universo. No solo por acción o por palabra, sino por vibración que irradiamos que induce a los demás a sintonizarse con la Vibración del Amor.”


“Si no tenemos el eco de nuestra propia personalidad humana, en el efecto que causamos en los demás y en las señales que creemos que los demás deben darnos y que reafirman nuestra personalidad, sentimos que no existimos, que somos ridículos.” 


Podemos apreciar en este último párrafo como el mismo se refiere al narcisismo, que todos los seres humanos tenemos en algún nivel de manifestación y que si bien puede no manifestarse como patológico puede ser perjudicial para los demás en alguna medida.

“Queremos tener el poder de producir un efecto y creamos un escenario para ello, manipulamos…que es manipular, dar lástima, crear culpa en el otro por nuestras propias inseguridades. Ello interfiere el flujo de la propia vida, que es igual que un Arroyo, vamos como el Arroyo por donde debemos ir fecundando en las riberas, pero si paramos se deja de fecundar las riberas. Creamos Karma de ahí para adelante por lo que esperaba ser fecundado.”


Podemos concluir que Aquella Energía Vital que consumimos en nosotros mismos, pero que por Capacidad de nuestra Esencia Divina podríamos haber destinado en Amor para ayudar a los demás, nos genera una deuda con la Ley del Amor. Por ello es muy necesario el Conocimiento de la Realidad Espiritual y el auto conocimiento personal para trascender aquellas limitaciones que tengamos para manifestar el Amor hacia todo lo que existe.