LA ATRACCIÓN QUE EJERSE LA DIVINIDAD

Todos los seres evolucionantes brotamos de la Divinidad en aquello que llamamos Creación, que Es Emanación de la misma Vibración Divina en aquella tónica que constituye un ser, un ser que adquirirá consciencia a través del proceso evolutivo.

Somos Emanación de la Divinidad que al Brotar en haces de Chispas Divinas nos sumergimos en el Todo Experiencial, que Es también Emanación Divina y que constituye una Totalidad, que como Unidad está constituida por toda la sucesión de Planos Experienciales que van desde los más sutiles y Unificados hasta los más diversificados y físicos, que son todos los puntos y moradas en los que la creación desarrolla la Consciencia y las Capacidades Divinas Potenciales con las que nacemos a Imagen y Semejanza de la Divinidad.

 

Luego de realizar todas las experiencias evolutivas retornamos a Planos Divinos con todas las Capacidades necesarias para ser Chispa Crística, Gema Divina en Amor Actuante, que sigue resonando en Consciencia Divina Eternamente de manera Ascensional, Asimilando mayor Capacidad-Acción Amor, siendo Infinitesimales del Todo Divino de manera Eterna porque la Divinidad no tiene fin.

 

Llamamos a ese proceso de retorno a Planos Divinos Reintegración, en el que nos asimilamos al Eterno Movimiento Divino Universal que Acrecienta el Universo en Amor, Perfección e infinitos Aspectos Divinos que se nos dificulta comprender como seres humanos. La Reintegración constituye para nosotros un segundo nacimiento a la Vida Verdadera en que se alcanza la Consciencia Divina a través de la Unificación Absoluta y la Resonancia Absoluta en Amor Divino Universal, vale decir Resonancia con la Energía Divina que Emana de los Escenarios más Profundos del Foco-Amor Increado, vale decir la Divinidad Verdadera, la Llama Universal a la que desde nuestro criterio se Asimilan en Fusión Máxima las Chispas Crísticas Reintegradas que alcanzan el Estado de Absoluta Divinización que solo puede ser comprendido de manera imperfecta e imprecisa, porque nuestra mente humana carece de la Expansión necesaria, pero puede ser percibido en Estado de Adoración a la Divinidad. 

 

De acuerdo a las Fuentes del Conocimiento de Madú Jess, para esas Llamas Vivas del más Puro Amor que son la Fuente de la misma Creación, la Vida y el Inconmensurable Poder del Amor Divino Universal que Rige el Universo entero, que Es Fuente de la Inmensa Sabiduría Universal, que Es el Estado más Puro y Elevado de la Vibración Divina Primogénita, de las Leyes que todo lo Rigen en el Universo y de toda Vibración Divina Madre de Todo lo Existente, nosotros somos en Cristo, porque el Núcleo Cristico Directo o Primer Plano Divino al cual nos Reintegramos, que Guía nuestra Evolución y que Es Canal Directo de la Divinidad para el Todo Experiencial en el que evolucionamos para Reintegrarnos, es quien Ejerce de manera adaptada la Atracción que Es Reflejo de la Atracción que el Foco-Amor Increado ejerce a Todo el Existir Omniabarcante Divino y a todo el Escenario Evolutivo Universal para nuestro tipo de Creación o todas aquellas que pudieran existir.

 

Esa Atracción es la que determina el Movimiento Evolutivo de la Vida en todo punto del Universo, desde el Experiencial humano, lo Cósmico, lo Experiencial Sutil en Planos Elevados para todos los sectores del universo, en Planos de Divinidad y en la misma Llama Universal Divinizada, incluido en aquello que exista que no podamos percibir actualmente.

 

Meditemos que en la trayectoria evolutiva los seres comenzamos a Unificar nuestras Vibraciones y a Unificarnos en Amor con otros seres y a su vez, a identificarnos gradualmente de manera Ascensional con la Energía Divina, comenzamos a constituir Núcleos Vibratorios, que siguiendo la Guía Crística, inician el proceso de Reintegración. Esos Núcleos Vibratorios comienzan a Resonar conscientemente con la Vibración del Amor Divino Universal, alcanzando en algún momento la condición de Divinidad, punto esté en que gradualmente Elementos de esos Núcleos pasan a asimilarse al Todo Divino en un Núcleo Cristico Directo y dentro de El, siguen la Eterna Ascensión en Divinidad que nunca cesa, que conduce desde nuestro criterio a la Asimilación en Divinización Absoluta e Inmanente al Foco-Amor Increado.

 

Meditemos también que la Reintegración es la meta ansiada de todo ser Creado y que podemos comenzar a percibir la Atracción Divina-Crística antes mencionada, espiritualizándonos, Unificándonos y sutilizándonos. De esta manera desde este tránsito evolutivo actual, podemos comenzar a percibir la Senda a través de nuestra percepción, tomando contacto con la Energía Divina que Anida en nuestra Esencia, que Es Infinitesimal del Todo Divino y que se Manifiesta en nuestro plano a través de un ego Consciente, pero que en Esencia es Unidad en Ser en Divinidad.

 

Desde nuestra consciencia estamos en condiciones de Percibirlo y trascender la influencia de la vibración del mundo y el lógico egocentrismo que como humanos nos caracteriza y a través de nuestra voluntad, buscar Unificar nuestras Vibraciones e identificarnos con la Energía Divina percibida, Energía Divina que anida en nuestra Esencia Divina que Es Fuente y Templo Interno de nuestra conciencia y así Sutilizarnos y Unificarnos, para ello nos han enviado canalizado el Conocimiento de la Realidad Espiritual. 

 

Podemos comenzar meditando que el Todo Existencial, vale decir, Todo lo que Existe, es Vida, Es Amor, Es Divinidad, Es Unidad-Amor, Vibración Divina Manifiesta, Todo en el Universo es Vibración en distintas calidades de Manifestación que Emanan de la Vibración Divina primordial, por lo tanto, Todo lo Existente tiene la misma Esencia Divina Común, Esencia Divina que nos constituye a nosotros como constituye todo lo que existe. 

 

Desde nuestra Esencia Divina estamos Unidos a Todo lo que Existe, que Es Divinidad, somos Infinitesimales de la Divinidad, Infinitesimales de la Vida Unidad-Amor en tránsito de Evolución en el Todo Experiencial y requerimos un Ego para manifestarnos, ego que le imprime a nuestra consciencia una sensación irreal de encontrarnos como en un afuera de la Divinidad, que requiere de nosotros un trabajo de trascendencia de ese ego, para Alcanzar el Despertar Consciente, que significa alcanzar la Consciencia de Unidad en Amor en Acción.

 

La Consciencia de Unidad, vale decir alcanzar el despertar en Ser en Divinidad, no significa tener una espiritualidad en forma material manifestada desde un ego humano, significa lograr un Despertar Consciente que trascendiendo ese ego humano, alcance la percepción de la Divinidad y la Manifestación de nuestra Consciencia Divina  a través de la Voluntad y el Discernimiento, para manifestar la Energía Divina en nuestro plano y en todas aquellas situaciones humanas que lleguen por Ley a nosotros, para transformarlas en un hecho Divino a través de nuestro – Yo Soy – en el sentido de las Leyes que todo lo Rigen. Yo como Esencia Divina Manifestada en lo humano y Soy en el Estado Consciente de Ser en Divinidad.